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viernes, 16 de junio de 2017

El cinco: el número perfecto del microcosmos



El número cinco es la manifestación del centro ya que se sitúa como punto intermedio de la decena, además de englobar las concepciones cuatripartitas –cuatro elementos, cuatro estaciones, cuatro puntos cardinales –  del mundo y por ende es símbolo también de su unidad.
En la naturaleza, la evolución biológica determinó la existencia de ciertos patrones de simetría que se presentan con frecuencia, ya sea por estética o funcionalidad. Uno de los casos más frecuentes es cuando hay cinco ejes de simetría, lo que se conoce como simetría pentarradial. En botánica es usual encontrar flores de cinco pétalos, hecho relacionado con la iluminación solar, distribución que responde a la Ley de Ludwig. También es interesante recordar que la distancia del codo al extremo de la mano es un quinto de la altura total de la persona. Los cinco dedos de la mano.

Pitágoras lo consideraba el número perfecto del microcosmos hombre, siendo su figura secreta el pentagrama de cinco puntas. El cinco es símbolo del matrimonio (2+3=5), del triángulo divino (32+42=52), del pentagrama místico, de los cinco sólidos regulares y de los cinco elementos. 
 
En China existe la simbología de la cruz de cuatro extremidades con el centro marcado y en sus tradiciones, el cinco adquiere significado especial con la existencia de los cinco libros de la tradición, cinco colores, cinco sabores, cinco planetas, cinco sentidos, entre otros.
El cinco es el símbolo de la unión armónica del yin y el yang, que es la suma del dos y el tres.
Para los hindúes el cinco adquiere connotación especial como el número del principio vital y el quinto rostro de Shiva como eje del mundo.
En las culturas mesoamericanas el cinco era un punto clave de los ciclos vitales. Cinco días después de la siembra debía aparecer el primer brote de maíz.
Los Celtas tenían cinco dioses principales, en la Biblia existen el Pentateuco o los primeros cinco libros de Moisés, en la tradición cristiana se encuentran los cinco panes y cinco llagas de Cristo, los cinco pilares de la fe del Islam.
Los alquimistas buscaron la quintaesencia, o sea, el quinto elemento que permitiría elaborar el espíritu generativo y de larga vida, lo que algunos consideran que fue una influencia en la ornamentación de las iglesias cristianas de la Edad Media.
15. Quince.- Es la suma de 1 + 2 + 3 + 4 + 5= 15, además es el producto de los números sagrados 3 y 5.
25. Veinticinco.- 52 = 5 X 5= 25 que registra al perfeccionamiento de los cinco sentidos. Igualmente es la suma de los números impares inferiores al 10: 1 + 3 + 5 + 7 + 9= 25
50. Cincuenta.- Tiene relación con el arrepentimiento y el perdón si observamos el salmo 50 y sus reproches. Otras relaciones la encontramos en las 50 nereidas de Hesíodo o los 50 comensales de la Tabla Redonda en la leyenda del Santo Grial.


Imagen: Evolución del signo representativo del cinco en el sistema de numeración indoarábigo.

Bibliografía
*- Becker, Udo. Enciclopedia de lao símbolos. Robin Book. Barcelona. España. 1966
*- Serrano Simarro, Alfonso y Chel, Alvaro Pascual. Diccionario de Símbolos. Editorial

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